El Consejo insta a las hermandades a posicionarse ante la Ley del Aborto
El presidente, Martín José García, recuerda que los cofrades deben hacer frente común y que no «somos simples sepulcros blanqueados»
10-03-2010 09:38 Francisco Márquez
El cabildo convocado por la hermandad del Nazareno para incluir en la protestación de fe de sus funciones principales una defensa de la vida puede ser un buen precedente para definir la postura de las hermandades ante la Ley del Aborto. Así lo entiende, Martín José García, presidente del Consejo Local de Hermandades que ha instado a las corporaciones a posicionarse ante la normativa.
El máximo representante del organismo ha recordado a las cofradías que, pese a su autonomía para la toma de decisiones, tienen una razón de ser y que no «somos simples sepulcros blanqueados». Para Martín José García, «los que formamos parte de este colectivo no podemos olvidar que somos parte de la iglesia y si no nos posicionamos en la cuestión del aborto, lo mejor que podemos hacer es dedicarnos a otra cosa. Lo que ha decidido el Nazareno para sus cultos internos debe servir como ejemplo a las demás».
El propio García recordaba también las recomendaciones efectuadas desde el obispado en la pasada Cuaresma y de la que tienen conocimiento los sacerdotes. A este respecto, el director espiritual de la joven cofradía de Jesús del Amor Despojado, Juan Carlos Pérez Godoy, manifestaba a este medio que «ya el Domingo de Ramos del año pasado realizamos una oración antes de la estación de penitencia en la Catedral e incluso recientemente la hermandad organizó una mesa redonda para abordar una cuestión con la que estamos muy sensibilizados. No se trata de un tema religioso, sino de una cuestión de sentido común».
Por otra parte, en relación al papel y a la influencia de los directores espirituales, Pérez Godoy afirmaba que «tenemos voz en la junta de gobierno y se nos escucha, pero la decisión de convocar un cabildo para modificar determinados estatutos compete solamente a la hermandad».
Finalmente, Manuel Garrido, hermano mayor del Perdón señalaba a este periódico que «todos estamos concienciados de la importancia de la defensa de la vida, otra cosa es querer modificar el reglamento interno de las cofradías».