El cariño del público respalda el cambio del Santo Entierro
Semana Santa 2010
04-04-2010 11:43 Jesús M. Montaño
Estampa atípica y a la vez muy singular la que se pudo contemplar ayer en la tarde del Sábado Santo. Acertada decisión de la de incluir a la cofradía de la Soledad del Santo Entierro en una jornada casi desconocida en cuanto a sentir cofrade en nuestra ciudad. Numeroso público en los aledaños de la parroquia de Santa Cruz. Lucia el sol en todo su esplendor y soplaba una leve brisa de viento que propiciaba un ambiente agradable para disfrutar del último día de la Semana de Pasión, antes de la Resurrección de Cristo.
En el interior del templo se palpaban los nervios. Los hermanos que acompañarían a los sagrados titulares se encontraban formando los tramos en el pasillo central de la parroquia. Entre los presentes, llamaba la atención la representación de distintas hermandades de penitencia de Cádiz. Prendimiento, Oración en el Huerto, Nazareno del Amor, La Palma, entre otras. También acompañaban a los hermanos de la Soledad representación de las hermandades que residen en Santa Cruz, que no quisieron perder la ocasión de arropar a la corporación hermana en el reestreno del Sábado Santo.
A las 15.30, el muñidor anunciaba la salida de la cruz de guía que asomaba sobre una abarrotada plaza de Fray Félix que guardó un respetuoso silencio al paso de la urna del Señor yacente con los sones de la marcha fúnebre de Chopin, interpretada por la Banda de Música del Maestro Dueñas. Urna que será restaurada tras numerosos años de intento y que pondrá en valor la impresionante obra realizada en 1865 por Manuel Ramírez sobre diseño de Diego del Valle. A continuación, los tramos de la Virgen de la Soledad, que estrenaban las túnicas, y entre los que se encontraban numerosas representaciones de los colegios oficiales de médicos, notarios y procuradores, se dirigían a la Catedral atravesando el Campo del Sur. Bajo un sol de justicia y con los sones de la marcha ‘Virgen del Valle’ la cuadrilla de cargadores de Fernando Malines comenzaba la salida desde el templo de Santa Cruz. La primera levantá fue dedicada a José Soto Anillo más conocido en el mundo del palo como ‘Goliat’ y que fue capataz de la Virgen de la Soledad.
Con paso lento avanzaba la Dolorosa por el Campo del Sur, con los sones de ‘Nuestro Padre Jesús’. En la plaza de la Catedral el numeroso público que quiso darse cita presenció la entrada de la corporación a las 17 horas, antes de dirigirse hacia la carrera oficial y recogerse en Santa Cruz.