
Cada año el carro sobre el que procesionaba la Custodia era dirigido por un capataz diferente. El Cabildo Catedral elegía entre diversos nombres que, a su vez, formaba a un grupo de 13 hombres para que fuesen debajo del Santísimo. Pero tras la restauración realizada en la década de los noventa todo cambió. Los talleres responsables de este trabajo recomendaron al Cabildo Catedral que fuese siempre el mismo grupo quien llevase la Custodia, para evitar más daños. Y el Consejo de Hermandades y Cofradías propuso a Julio Reyeros, de la Asociación El Rubio del Aceite. Su experiencia como capataz en Semana Santa fue esencial para su designación en 1996, dirigiendo por primera vez a la cuadrilla en 1997.
-¿Aún recuerda cuándo le nombraron capataz?
-Desde luego, y fue una satisfacción y un orgullo para mí. Yo ya pertenecía a la Esclavitud del Santísimo y organizábamos la procesión del Corpus Chiquito, así que ya estaba vinculado con la celebración del Corpus Christi, por lo que no fue un esfuerzo extraordinario aceptar el cargo.
-Hace más de una década desde entonces.
-Sí, así es. Y cada vez nuestro compromiso con el Cabildo Catedral crece. El primer año sólo sacamos la Custodia a la calle. Pero a partir de 1998 todo cambió. Añadimos, a la carga, el trabajo de mantenimiento.
-¿En qué consiste este trabajo?
-Durante el año vamos cuidando cada una de las piezas que forman la Custodia y se limpian, cada cuatro meses, con un tratamiento suave. Pero un mes antes de la festividad, cada tarde nos acercamos hasta la Catedral para limpiarla a fondo. También mantenemos el mecanismo del carro.
-¿Cuántas personas realizan este trabajo?
-Conmigo, trece personas más, que son las que llevan el carro.
-¿Se han dirigido a usted personas interesadas en cargar la Custodia?
-Sí, existen muchos devotos. Y aunque el grupo siempre se mantiene, al menos dos personas entran nuevas todos los años. Un año, incluso, el ex presidente del Consejo, Juan Manuel Alcedo, cuando dejó su cargo, pidió estar bajo el paso.
-¿Es muy diferente dirigir el paso de la Custodia que a la cuadrilla de Afligidos o Servitas?
-Sin duda. Con el paso del Corpus Christi son muy pocas las maniobras las maniobras que se deben hacer. En el interior un de los hombres lleva el volante, y el resto empujan.
-¿Nunca han tenido percances?
-Un año, los toldos de la plaza de San Juan de Dios estaban demasiado bajos, y tuvimos que realizar una maniobra muy dificultosa para poder pasar. Otro año, el sistema de dirección hidráulica falló y durante la subida por la cuesta de la Catedral no llevábamos frenos.
-Este año tienen nueva Carrera del Corpus. ¿Les gusta cambiar cada año?
-No. Yo apuesto por que se cerrase definitivamente un itinerario para el Corpus Christi. Ni largo ni corto. En su justa medida. Y organizado. Creo que la procesión luciría más.
-¿Qué cambiaría de la procesión?
-Creo que evitaría que fuese tan pesada, sin que tantas personas saliesen representando a sus hermandades. Sólo las necesarias. Así la procesión sería más ágil. También me gustaría que volviese a celebrarse el jueves, porque, quizás, se ha perdido la tradición que existía en Cádiz de este día festivo donde Jesús Sacramentado está en la calle, que es lo más importante.