
Envuelto en sufrimiento, sudando sangre y preso por la pena. Así se presentó ayer Jesús ante sus fieles en un Martes Santo que hizo que la congoja se posara sobre las calles de La Isla, demostrando que la Semana Santa es algo más que el recuerdo de un hecho histórico aislado. Se trataba de la escenificación de la complicidad de un pueblo ante el dolor, y la benevolencia de los cielos volvió a hacer posible el milagro que se gestó en barrios como La Pastora o El Parque, aunque un año más el paso de La Caridad por la calle Comedia fue uno de los momentos en que se vivieron mayores dosis de recogimiento.
El Prendimiento
El reloj marcaba las 17.45 horas cuando irrumpió en la calle la Venerable Hermandad Sacramental y Cofradía de Penitencia de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento, María Santísima del Buen Fin y San Juan Evangelista, fundada en 1982 y conocida por todos como El Prendimiento. Jesús se presentó ayer una vez más en el Huerto de los Olivos en la hora de su captura por parte de los miembros del sanedrín. Las imágenes talladas por el prestigioso artesano Alfonso Berraquero ayudaron a escenificar tan triste episodio bíblico.
La hermandad inició su cortejo procesional, formado por dos pasos y más de 300 penitentes, en la parroquia de San José Artesano, a la que regresó sobre las 1.15 horas. Este año, el recorrido del Prendimiento experimentó mínimos cambios con respecto al anterior. De esta forma, la procesión llegó a las calles General García de la Herrán, Poeta Jiménez Ayllón, plaza de La Ladrillera, Escritor Montes Aguilera, Constructora Naval, Colón, Beato Cardenal Spínola, Murillo, La Herrán, Real, Isaac Peral, Arenal, parque Almirante Laulhé y Doctor Revuelta Soba. Además, El Prendimiento volvió a realizar su habitual estación de penitencia en el convento de Las Madres Clarisas Capuchinas.
El hermano mayor del Prendimiento, Rafael Lopez Carrillo, explicó que los estrenos de la popular cofradía comprendían este año una nueva saya para la Virgen, bordada en oro, y faldones de terciopelo rojo para el paso del Cristo; así como una nueva bandera confeccionista y 50 túnicas de penitentes. López Carrillo también recordó que la hermandad realizó su primera salida procesional el ya lejano Martes Santo de 1984.
El Huerto
La segunda en derramar todo su esplendor por la ciudad fue la Venerable Hermandad y Cofradía de Penitencia de la Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto, María Santísima de Gracia y Esperanza y Beato Cardenal Marcelo Spínola, comúnmente conocida como El Huerto. Jesús se presentaba ante sus fieles rezando de rodillas en el Huerto de Getsemaní. En el paso, la talla de un ángel luchaba por reconfortarle ante su inmenso dolor.
El Huerto, la hermandad de penitencia más antigua del barrio de La Pastora, abandonó su Parroquia a las 18.45 horas para regresar al templo a las 1.15 horas. La cofradía, fundada en 1943, realizó su itinerario habitual pero retrasó su tradicional hora de recogida quince minutos.
El hermano mayor del Huerto, Francisco José Hernández Romero, aseguró ayer que en el corazón de los hermanos continuaba muy presente la coronación canónica de María Santísima de Gracia y Esperanza, celebrada en 2006 tras una larga espera de más de cinco años. Hernández Romero indicó que los estrenos de este año incluían el dorado de la parte trasera de los respiraderos del paso del Cristo, obra del hispalense Felipe Campos; el sobretecho del palio de la Virgen con pinturas alusivas a la hermandad y un poyete del mismo.
La Caridad
La última en hacer su triunfal aparición fue la Venerable Hermandad y Cofradía de Penitencia de Nuestra Madre y Señora la Santísima Virgen de La Caridad y Santísimo Cristo de la Salvación en el Misterio de la Sagrada Mortaja, popularizada bajo el nombre de La Caridad. Fue entonces cuando el cielo dejó caer la mayor dosis de desconsuelo que guardaba en sus entrañas y la depositó en el rostro de la madre de Cristo, que lo acoge entre sus brazos muerto, tras descender de la cruz.
La cofradía, creada en 1942, dejó la parroquia vaticana y castrense de San Francisco de Asís a las 19.00 horas, en compañia de 600 penitentes, para regresar a su templo pasadas las 1.30 horas.
El hermano mayor de La Caridad, Domingo Azogue Guerrero, destacó entre los estrenos la finalización de la primera fase del paso nuevo en madera, la salida de cuatro nuevos faroles y la confección de veinte túnicas para penitentes.